V
COMO PUEDEN AFECTAR SU CÍRCULO DE AMIGOS
ntre los peligros que los Testigos le señalarán, como claros impedimentos para su progreso espiritual, están los amigos o las amistades estrechas. Como leímos antes, La Atalaya decía que 'es posible que el nuevo estudiante de la Biblia pierda algunos amigos'. Nosotros decimos que no solo es posible, sino que, con toda probabilidad suceda así, puesto que el abandono de antiguas amistades es una obligación de quien pretende unirse a sus filas. Ellos incluso, culpan a estos amigos, de que algunos miembros se 'desvíen' de sus preceptos. En La Atalaya del 15 de febrero de 1994, pág. 23 dijeron:
"Algunos cristianos se han desviado por envolverse demasiado en los negocios, tener amistades estrechas con personas del mundo o fomentar una relación afectiva con alguien del sexo opuesto no estando libres para casarse."
Incluso si esas 'amistades' viven vidas honradas y se rigen por elevadas normas morales, es peligroso relacionarse estrechamente con ellos. Su modo de razonar es el siguiente:
Algunos cristianos se han extraviado. Han ido adoptando paulatinamente una actitud relajada sobre las relaciones sociales con los compañeros de trabajo. Esta quizás comenzó con intereses comunes en un determinado deporte o pasatiempo. O puede que un no cristiano sea excepcionalmente educado y amable, de modo que cada vez se pasa más tiempo con él e incluso se prefiere su compañía a la de algunos hermanos de la congregación. La relación con él pudiera llevar posteriormente a perderse una sola reunión. Podría ocurrir que salieran hasta tarde por la noche, y a la mañana siguiente, contrario a su costumbre, no fuera al ministerio del campo. Quizás resulte en ver una película o vídeo que el cristiano normalmente rechazaría. Pero tal vez pensemos: ‘Eso no me va a ocurrir a mí nunca’. Es posible que la mayoría de los que se han extraviado hayan respondido de este modo. Tenemos que preguntarnos: ‘¿Hasta qué punto llega mi resolución de aplicar el consejo de Pablo?’. (Vea La Atalaya del 1 de agosto de 1993, pág. 18-20).
Ellos llaman últimamente a este tipo de personas 'epicúreas' (vea dicha denominación en La Atalaya del 1 de noviembre de 1997, pág. 23-5). Los epicúreos eran seguidores del filósofo griego Epicuro, que vivió de 341 a 270 a. E.C. Aunque su líder enseñó conceptualmente que el placer era el único o principal bien de la vida, los practicantes de su filosofía no vivían de forma desvergonzada, sin principios, o recurrían a prácticas degradantes buscando continuamente la diversión. No. Aunque parezca sorprendente, en lugar de enseñar a sus seguidores a vivir de ese modo, Epicuro enseñó que se experimentaba mayor placer viviendo conforme a la prudencia, el valor y la rectitud. Promovió la búsqueda, no del placer inmediato y momentáneo, sino del que duraba toda la vida.
Para los testigos de Jehová, toda persona que no profesa su ideología y es parte de su organización, por muy bien que se porte y muy bien que actúe es un 'epicúreo'. ¿Por qué? La Atalaya del 15 de julio de 1991, pág. 23-4 dice:
Alguien pudiera parecerte amigable y agradable. Pero si no comparte tu interés en el servicio de Jehová o ni siquiera cree en las promesas bíblicas, esa persona es mala compañía.
Con esta filosofía por delante, tratarán de sustituir su círculo de amigos, por otros más espirituales, más teocráticos, más 'verdaderos'. Por supuesto, estos únicamente se encuentran dentro de las filas de los testigos de Jehová. De esta manera, comienzan un proceso de aislamiento muy definido y meditado. No se puede ser 'amigo de Dios' y 'amigo del mundo' al mismo tiempo, el cristiano según palabras literales recogidas del libro En Busca de la Libertad Cristiana de Raymond Franz, cap. 12, "no debe ser parte del mundo", y la aplica de modo que los Testigos de Jehová deben restringir al máximo su asociación con alguien que no sea de su fe (lo que al final significa cualquiera que no abrace las enseñanzas actuales de la organización). Tales personas no están "en la verdad", que es lo mismo que decir que todos están "en la mentira". Todos los no-testigos, sin importar sus excelentes cualidades personales, sin importar cuán altos sean sus parámetros de vida, sin importar cuán profunda sea su fe en Dios, Jesucristo y la Biblia, son "mundanos". El contacto social es aceptable si se hace con mira a crear una oportunidad para "testificar" a las "personas mundanas", y se desestimula sobre otras bases.Un testigo puede, en una conversación con un vecino "mundano", o un compañero de trabajo, o asociado de negocios encausar la conversación a temas religiosos, pero tal como se de mi experiencia, el pensamiento será siempre sobre "como dar a esta persona testimonio". Existe preocupación sobre que la dirección de la conversación sea de una manera de una sola manera. No se ve que el Testigo pueda aprender algo de la otra persona, o que tenga un intercambio genuino de pensamientos e ideas. Después de todo sería inútil si la otra persona "no está en la verdad"! Cuando la persona conversa con pruebas que manifiestan que no estará de acuerdo con las que el "testigo" presentó, sea que se trate del significado de 1914, o cualquier otro asunto, el testigo generalmente siente que la conversación es improductiva, y querrá detenerla. Se construye una barrera mental, hacia los argumentos escuchados que no se conforman con las enseñanzas actuales de la organización. Evidencia que pruebe lo contrario sobre cualquiera de esas enseñanzas, usualmente hace que el testigo responda de manera programada. Rápidamente cierra la puerta de su mente a esa evidencia".
Esta filosofía va a tener un efecto radical en su vida. Desde el momento de conocer a los testigos de Jehová en adelante, usted cambia de escenario y de personajes. Incluso debe borrar de su mente lo que fue su pasado y su entorno. Si tiene amigos, deberá comunicarle de su nueva 'fe' y si ellos no le hacen caso, deberá apartarse de ellos. Si va a casarse, sólo deberá buscar cónyuge dentro de los testigos de Jehová. Y si tiene socios o compañeros de trabajo, deberá limitar al mínimo sus relaciones con ellos.
VI
COMO PUEDEN AFECTAR A LOS JÓVENES
scribió Rubén Darío, poeta nicaragüense de grato recuerdo: "Juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver!" en el que este hombre se lamentaba de, aparentemente, no haber 'aprovechado su juventud de la mejor manera'.
Los testigos de Jehová alientan a los jóvenes para que disfruten de la vida, y lo hacen del siguiente modo:
"LA JUVENTUD, el entusiasmo y la ternura son como los días primaverales. En vez de quejarse [...] de su brevedad, traten de disfrutar de ellos." Así escribió un poeta alemán del siglo XIX. Ese consejo dirigido a ustedes, los jóvenes, expresa la misma idea de lo que se escribió miles de años antes en el libro bíblico de Eclesiastés: "Regocíjate, joven, en tu juventud, y hágate bien tu corazón en los días de tu mocedad, y anda en los caminos de tu corazón y en las cosas vistas por tus ojos". (Eclesiastés 11:9a.) De modo que Jehová Dios no ve necesariamente de modo negativo lo que atrae a los jóvenes. Él quiere que disfruten plenamente de la fuerza y del vigor de la juventud.
(Vea La Atalaya del 1 de noviembre de 1989, pág. 10)
Pero al mismo tiempo también les han llegado a decir:
"Si tú, lector, eres persona joven, también tienes que enfrentarte al hecho de que nunca envejecerás en este presente sistema de cosas ¿Porque no? Porque toda la evidencia del cumplimiento de las profecías bíblicas indica que este sistema corrompido habrá de terminar en unos cuantos años. De la generación que observó el principio de los "últimos días" en 1914, Jesús predijo: "De ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas" - Mat. 24:34
"Por lo tanto, como persona joven, nunca realizarás alguna carrera que ofrezca este sistema. Si estás en la secundaria y piensas en una educación universitaria, esto significa por lo menos cuatro, quizás hasta seis u ocho años más para que obtengas tu título de una carrera especializada. Pero ¿dónde estará este sistema de cosas para ese tiempo? ¡Estará bien avanzado hacia su fin, si es que no habrá desaparecido en realidad!"
Esto es una cita literal de ¡Despertad! de 22 de agosto de 1969. Este consejo, después de treinta años, todavía sigue cosechando tristes secuelas para muchas familias, que siguieron al pié de la letra sus contenidos y que impidieron, o planificaron otro tipo de metas para sus hijos, eludiendo intencionadamente todo lo que estuviera relacionado con estudios universitarios.
Y es que, sin en un sector de la sociedad, un grupo sectario puede hacer más daño, es dentro de la juventud. Estos, carecen de experiencia en la vida y en las relaciones humanas. Son fácilmente influenciables con respecto a metas y objetivos. Todo consiste en saber presentarle ante sus ojos los apetitosos platos, y el moverlos a comer de ellos sin que apenas perciban el empujoncito.
Esto se ve con claridad, repasando detenidamente los diferentes consejos que han aparecido alguna vez en las publicaciones editadas por la Sociedad Watch Tower en el transcurso de su historia. Las palabras arriba señaladas son la punta de un iceberg inmenso. Debajo está la verdadera realidad. En 1987, preguntaban: Jóvenes, ¿qué van a hacer con su vida? En la Atalaya en cuestión, hablaban de los infelices que son los actores, los deportistas, los ricos y famosos del mundo, y plantearon
7 Está claro que no debe ser tu deseo imitar a los que simplemente luchan por adquirir prominencia y riquezas. Hasta los escritores seglares señalan que el éxito mundano no trae verdadera satisfacción. El columnista Bill Reel escribió: "Te gradúas de la universidad soñando con el futuro. Aunque duela decirlo, la mayoría de tus aspiraciones terminarán en nada. No quiero desanimarte, pero mejor es que oigas la verdad: Cuando adquieras las posesiones que tanto deseas -si las adquieres-, y cuando logres los éxitos que buscas -si los logras-, no te satisfarán. En vez de eso, precisamente cuando esperes deleitarte con el triunfo te sentirás vacío, no satisfecho; deprimido, no gozoso; agitado, no tranquilo". (New York Daily News, 26 de mayo de 1983.)
Después de recoger este 'instructivo' consejo del Sr. Bill Reed, (una opinión más de las muchas que aparecen en la prensa diariamente), exponen las razones para el mismo. En 1987, a pesar de sus declaraciones en contra, todavía seguían desaconsejando a los jóvenes el escoger una carrera universitaria con el siguiente razonamiento:
8 Pero para los que nos mantenemos al tanto del significado de los sucesos mundiales a la luz de la profecía bíblica hay razones mucho más apremiantes para no poner en primer lugar en la vida una carrera mundana. (Mateo 24:3-14.) Pudiéramos compararnos con una persona que ve en un edificio el rótulo: "Advertencia: Esta compañía pronto se retirará de los negocios". ¿Buscaríamos empleo allí? ¡Por supuesto que no! Y si ya trabajáramos para tal compañía, lo sabio sería que estuviéramos buscando empleo en otro lugar. Pues bien, por todas partes se nota en las instituciones de este mundo el rótulo que dice: "Pronto fuera de actividad... ¡El fin se acerca!". Sí, la Biblia nos asegura que "el mundo va pasando". (1 Juan 2:17.) Por eso, lo sabio es no adoptar como modelos a los que están muy envueltos en él.
Y es que, aunque en la actualidad, los dirigentes de la Watch Tower no son tan directos y tan drásticos a la hora de aconsejar que metas, por muchos años han tratado de estorbar cualquier tipo de procederes que desde su punto de vista iban a entorpecer las metas definidas por ellos. Durante muchos años, les aconsejaron 'no casarse' (vea el libro Hijos de J.F. Rutherford) pues el Armagedón estaba a las puertas; después centraron su consejo en las carreras universitarias pues eran del Diablo, y podrían desviar de la carrera cristiana. Finalmente se les insta a vivir una vida dedicada Dios, por supuesto, bajo las pautas y guía de la Sociedad Watch Tower.
Un joven que comience a asociarse con los testigos de Jehová puede ir despidiéndose de sus habilidades deportivas, de sus aptitudes artísticas y de sus dotes de organización, pues se le enseñará que todas estas no sirve de nada sino están al servicio de la Sociedad Watch Tower. Y ésta Sociedad les enseñará que "su vocación es el ministerio", es decir, la labor que ellos realizan de visitar los hogares distribuyendo publicaciones editadas por ella misma. (Vea La Atalaya del 15 de junio de 1990, pág. 19) De hecho "algunos testigos de Jehová son médicos, enfermeras y ayudantes en hospitales. Pero para ellos esas profesiones son secundarias a su vocación principal, el ministerio cristiano." (Citado de La Atalaya del 1 de diciembre de 1990, pág. 24)
Por lo tanto, todo su afán será encaminar al joven para que considere "una carrera" tal servicio, y otro tipo de intereses, un obstáculo.
Un leve repaso a las publicaciones de la Sociedad Watch Tower, ilustran la influencia perniciva que tiene para los jóvenes el seguir estas pautas. Ante todo le van a enseñar que en este siglo XX, los jóvenes tienen una elección que hacer: aceptar la enseñanza divina o seguir las enseñanzas de demonios. La 'enseñanza divina' es dispensada por los testigos de Jehová; la enseñanza de demonios es dispensada por los 'sabios' de este mundo, (amigos, profesores, psicólogos, científicos), y es transmitida por medio de la música, las películas, los vídeos y los programas de televisión. Los jóvenes tienen estas dos alternativas. ¿Cuál escogerán?
Las pautas y directrices emanadas de la dirección central ya se encargarán de ubicar estas alternativas en el corazón del joven para que no perciba otras direcciones. Una vez conseguido este primer objetivo, es fácil hacer que un comportamiento anormal, fuera de lugar, ilógico o tendencioso, se convierta en algo natural y lógico.
Observe. El razonamiento sigue su curso. En La Atalaya del 15 de mayo de 1994, pág. 15-20 utilizaron toda su destreza para decir a los jóvenes:
Autoexamínate
13 La fuente de las enseñanzas que sigues no solo está determinada por tu habla, sino también por tus hechos. (Romanos 6:16.) Por lo tanto, pregúntate: ‘¿Tiene un mal efecto en mi actitud y en mi proceder en la vida lo que aprendo a través de los medios de propaganda mundanos? ¿Pudieran estar invadiendo mi vida las enseñanzas demoníacas?’. Para ayudarte a dar respuesta a estos interrogantes, ¿por qué no comparas el tiempo y el esfuerzo que dedicas a estudiar la Biblia, asistir a las reuniones cristianas y hablar a otros sobre el Reino de Dios con el tiempo que pasas viendo la televisión, escuchando música, practicando tu deporte favorito o en otras actividades similares? En vista de que hay tanto en juego -de hecho, tu propia vida- autoexamínate con honradez. (2 Corintios 13:5.)
14 Sabes que la comida material que ingieres tiene efecto en tu salud física. Del mismo modo, lo que introduces en la mente y en el corazón tiene efecto en tu salud espiritual. (1 Pedro 2:1, 2.) Aunque te engañes a ti mismo respecto a las cosas que verdaderamente te interesan, no puedes engañar a nuestro Juez, Jesucristo. (Juan 5:30.) Por eso, pregúntate: ‘En caso de que Jesús estuviera en la Tierra, ¿me avergonzaría si entrara en mi habitación y oyera mi música o viera lo que observo en la televisión?’. Un hecho que debes tomar en serio es que Jesús de veras ve y sabe lo que hacemos. (Revelación 3:15.)
De esta manera, la vida de un joven testigo de Jehová se desarrolla sobre premisas que coartan su libertad, y se centralizan en una serie de labores que tienen como eje principal la autoridad de la Sociedad Watch Tower. ¡Eso es lo único positivo que pueden hacer! No es extraño que un porcentaje muy grande de jóvenes 'exploten' ante tan ingente caudal de normas, instrucciones y recomendaciones sobre lo bueno o malo, sobre lo correcto o incorrecto de tal o cual proceder, y abandonen sin más al grupo, aunque tal vez arrastren durante mucho tiempo un sentido de culpabilidad por creer que están violando principios bíblicos al no seguir bajo la tutela de dicha Sociedad.
Por lo tanto, ¡joven que has sido captado o simpatizas con las doctrinas y enseñanzas de los Testigos! Por supuesto, eres libre de aceptar y practicar dichas enseñanzas. Desde mi experiencia, puedo asegurarte que serás feliz mientras sigas las pautas y normas del grupo, y te sometas a la autoridad de sus dirigentes, pero debes de saber que en el momento que pienses un poquito y preguntes: "¿Y esto, porqué es así? ¿Quién es en la actualidad el 'esclavo fiel y discreto? ¿Quién era el esclavo fiel y discreto en el día de su nombramiento? ¿Qué evidencias hay de dicho nombramiento? ¿Qué día y a qué hora fue nombrado? ¿Cuándo se enteró ese 'esclavo' que había sido nombrado?", etc., te encontrarás con una barrera infranqueable de silencio y actitudes hostilidades. En el momento que cuestiones su autoridad, la autoridad que les lleva a quitar y poner normas, a modificar entendimientos bíblicos, a cambiar fechas, ¡hasta la autoridad para equivocarse con las vacunas, los trasplantes y las transfusiones de sangre, y como consecuencia, tener una mancha de sangre e injusto padecer que se extiende desde un extremo de la tierra hasta el otro! Entonces serás señalado como peligroso, incluso como nocivo, y puede que por esta causa seas condenado al ostracismo más vil y calumnioso que supone ser expulsado del colectivo y ser tachado de 'apóstata'.
Vigila pues, a grupos religiosos que te ofrecen las coordenadas para 'aprovechar tu juventud de la mejor manera' y que a cambio, te exigen la entrada en su colectivo para que colabores con ellos en una labor proselitista o de construcción de edificios y lugares de reunión. Ten cuidado con aquellos grupos que te pintan a Satanás acechándote en cada esquina, preparado para atraparte. Y ten cuidado con aquellos otros grupos que te introducen en una urna protectora, como si ellos fueran los únicos preocupados en tu bienestar y tu futuro eterno. Generalmente es fácil detectarlos pues siempre te pedirán algo a cambio. No te darán nada gratis.
Es cierto que la juventud es un "divino tesoro" que debemos proteger, y que el "yugo de la juventud" que menciona la Biblia, puede ser de gran utilidad para tú futuro, pero esa juventud será un divino tesoro si te riges por las normas de Dios sin intermediarios y bajo la única tutela de tus padres a los que debes respeto y obediencia. Todos los demás "yugos" que se te traten de imponer serán 'cargas añadidas' y de hombres, que en nada mejorarán tu desarrollo y tu equilibrio futuro.
VII
¿UNA SECTA DESTRUCTIVA?
ucho se habla en este tiempo de las 'sectas', en especial de las 'peligrosas' o 'destructivas', sobre todo cuando algún medio de comunicación difunde noticias de suicidios colectivos, desapariciones y abusos de menores. Las connotaciones negativas del término 'secta' lleva a que se utilice este término de modo muy genérico, incluso a veces para identificar a cualquier grupo religioso que no sea el suyo. El caso es que, después de debatir, a veces acaloradamente, los matices o los esquemas que identifican a los grupos denominados 'sectas', se observa lo difícil que es, llegar a un consenso de lo debe o no, de considerarse como 'secta peligrosa o destructiva'.
Esto, evidentemente beneficia a este tipo de grupos, que por lo general suele alentar la desinformación con declaraciones, ruedas de prensa e incluso panfletos que contrarrestan su mala imagen. Ningún grupo de los acusados sale a la palestra y dice públicamente: "Sí, nosotros somos una secta destructiva", sino todo lo contrario. Suelen apelar a la legalidad de su registro, a sus derechos como grupo religioso, y a su beneficioso efecto en la sociedad y en sus adherentes.
A pesar de esto, mantienen esquemas muy parecidos a estos:
Para los que se hacen parte de la secta la sociedad está dividida entre buenos y malos, salvados y condenados. Se eleven muros entre las dos categorías que hacen difícil el diálogo, y hay una separación radical de las familias, los viejos amigos y el resto de la sociedad.
Una secta utiliza el engaño durante el reclutamiento de nuevos miembros, ocultando la verdadera identidad del grupo, o los verdaderos fines que persiguen, incluso las obligaciones que van a exigir hasta que el adepto se encuentra lo suficientemente involucrado como para saber realmente dónde se está introduciendo.
Una Secta destructiva utiliza sistemáticamente técnicas de control mental para captar miembros, para mantenerlos dentro de la organización y para evitar la marcha de posibles disidentes. Los miembros de la secta están obligados a sacrificar su propia conciencia, su libertad y su propia capacidad de juzgar. Deben seguir las certezas absolutas y los objetivos del grupo. Además, la inteligencia de los miembros de la secta es manipulada, repiten los lemas y obedecen más que buscar la verdad.
Todo esto, independientemente que sus fines sean religiosos o no.
Los Testigos de Jehová entran de lleno en estas descripciones. De nada sirven sus elocuentes declaraciones, sus victorias en los tribunales internacionales y sus fines más o menos religiosos.
La realidad es que los testigos de Jehová se rigen por un sistema piramidal de control (de arriba a abajo) con una cúpula compuesta en la actualidad por 13 hombres que se autodenominan 'Cuerpo Gobernante', que extienden su poder por medio de los Superintendentes de Zona, los Superintendentes de Sucursal, los Superintendentes de Distrito, los Superintendentes de Circuito, los Ancianos y los Siervos Ministeriales. Cada uno tiene poder sobre los demás en este orden.
Este colectivo ejerce un poder ABSOLUTO sobre las vidas de sus adeptos, hasta el grado de controlar lo que ven, lo que leen, lo que estudian e incluso lo que piensan. Se han colocado en el lugar de Cristo, y sus normas y leyes son como si el propio Cristo las emitiera. Se permiten el lujo de quitar y poner a su antojo, ¡y pobre de aquel que disienta y exprese públicamente su discrepancia, pues su vida quedará marcada para siempre por ellos!
Cualquier persona que conoce profundamente a los Testigos, e incluso los que han pertenecido a dicho colectivo por un tiempo, destacan que los testigos de Jehová son una agrupación religiosa ‘con puntos de vista y prácticas radicales que chocan con la conducta social aceptada como normal en la actualidad’. Es cierto que no suelen tener ritos secretos, pero si utilizan la desinformación cuando captan a una persona. No le dicen todo lo que significa ser testigo de Jehová, todo lo que implica tal paso, de tal modo que el adepto no puede calcular honradamente el costo.
Y en cuanto a sus técnicas de control, algunos han llegado a decir que una característica común de los movimientos de masas en general es el que ellos manifiestan preocupación por el individuo y sus intereses. Sin embargo, paradójicamente, usualmente generan una subordinación del individuo, y un desestímulo al pensamiento individual. Se urge al conformismo y a la uniformidad como cruciales para el éxito del movimiento, su crecimiento y progreso. El individuo carece de importancia salvo por su contribución al éxito del movimiento. Todos los intereses y todo los pensamientos deben subordinarse a tal meta.
Esto ocurre dentro del grupo denominado Testigos de Jehová. Se utilizan todo tipo de enseñanzas, y las más soterradas declaraciones e imposiciones para que usted se amolde a este modelo. Por supuesto, a usted no le van a decir al principio que entrar dentro de los Testigos significará obediencia estricta a los llamados 'ancianos' en una cadena hacia arriba que culmina en la obediencia estricta a las normas que desarrollan el selecto grupo del Cuerpo Gobernante, pero con el tiempo se irá dando cuenta que usted es un número más, que no podrá razonar sobre la vida, el futuro y el conjunto de sus creencias, sin las pautas que establezcan este grupito. Usted tendrá que conformarse con lo que hay y parecerse al máximo al resto de componentes, y si usted deja de colaborar en la labor del grupo, si deja de asistir a sus reuniones, usted será echado en el olvido por la mayoría. Esto no son sólo palabras. Hay personas con nombres y apellidos que han sufrido esta ignominia.
Y por si fuera poco, los testigos de Jehová violan los Derechos Humanos de sus propios adeptos, al someterlos un sistema de "justicia privada", en donde las decisiones que pueden afectar la integridad emocional de una persona, se ponen en manos de un triunvirato de ancianos todopoderosos, que jamás han sido formados en materias judiciales, que coaccionan a las personas para el "logro de confesiones", o que intimidan testigos para alcanzar el veredicto deseado. Todo esto sin que se permita la presencia de un tercero garante, de un abogado, o de un Representante de los Comités de Derechos Humanos.
Lo anterior sin siquiera mencionar que los asuntos juzgados por los Comités de los Ancianos Testigos de Jehová corresponden generalmente a aspectos del fuero interno de sus miembros, tales son los casos de los juzgamientos por "pensar diferente", por "atreverse a cuestionar las enseñanzas de la "infalible" organización", por compartir tiempo con alguien que no profesa las mismas creencias religiosas, por decidir que el derecho a la vida tiene preeminencia sobre la absurda prohibición de las transfusiones de sangre…Aspectos que ni siquiera pueden ser objeto de juicio por parte de un tercero o de una organización, y que corresponden solamente a la conducta y creencia interna de una persona.
El conocimiento de tales ilegalidades les lleva a prohibir la grabación de tales 'Comités Judiciales', y ha provocado el cambio reciente de normativa interna en cuánto a que en las actas de expulsión "no deben dejarse constancias" implicatorias, con el fin de limpiar la labor sucia de estos "jueces de hecho", no de derecho.
No es extraño que muchos estudiosos del tema incluyan a los testigos de Jehová dentro del colectivo de sectas peligrosas, que han llevado a la muerte a miles de adherentes, por interpretaciones bíblicas que les llevaron a prohibir las vacunas, los trasplantes y las transfusiones de sangre, y que después han ido permitiendo al darse cuenta que era la 'conciencia' personal la que debía decidir y no la colectiva.
Ante la avalancha de acusaciones por parte de los demás, los propios testigos de Jehová, publicaron un artículo especial en La Atalaya del 15 de febrero de 1994, con el atractivo tema: 'Los testigos de Jehová, ¿secta peligrosa o ministros de Dios?', y en él hicieron una comparación de los rasgos que generalmente identifican a las denominadas sectas peligrosas con ellos mismos.
Por supuesto en tal Atalaya, utilizaron los puntos más punibles de los movimientos sectarios, y los contrastaron con el modo de proceder de los Testigos. Dijeron que «una 'secta peligrosa' es aquel grupo de personas con puntos de vista y practicas radicales, que se aíslan y suelen tener ritos secretos, que siguen a un líder carismático, y que acostumbran a dar devoción incondicional y exclusiva a dicho líder», concluyendo con gran entusiasmo en que ellos no eran una secta, y mucho menos peligrosa, pues ellos no hacían ninguna de esas cosas, y daban amplia libertad a sus miembros para entrar o salir, sin ningún tipo de imposiciones o restricciones.
Pero nuevamente echaban un tupido velo sobre la realidad. Un repaso detenido de esa Atalaya, muestra que casi todos los rasgos mencionados en ese artículo les pillaba de lleno.
Por lo tanto, movido por un sentido de la responsabilidad hacia los demás, quiero poner sobre aviso contra aquellos grupos religiosos que vienen a nuestra puerta para 'salvarnos' de algo, y a cambio, nos presentan cierta literatura que contiene las pautas y esquemas para conseguir tal salvación. ¡Mucho cuidado contra aquellos grupos que nos avisan que el tiempo se ha acercado, que queda muy poco para que venga el fin, que la puerta aún está abierta pero que pronto se cerrará, y que nos ofrecen ciertas golosinas como el fin de las guerras, hambres, terremotos, delincuencia, y nos ponen el 'paraíso' al alcance de las manos! ¡Mucho cuidado contra aquellos grupos que nos dicen que nos marcan las pautas de lo que debemos hacer, (tal vez asistir a unas reuniones regularmente, leer cierta literatura, participar en una labor de 'proselitismo', colaborar económicamente con la edificación de lugares de reunión lujosos), y hasta qué grado agradamos a Dios haciendo esto!
Los testigos de Jehová pueden cambiar su vida, como cambiaron la mía, y como cambiando la de miles de personas por toda la tierra. Pueden afectar todos los rasgos de la vida. La mayoría de las personas que tienen relación con este grupo, aceptan considerar un estudio bíblico con ellos, y comienzan a asistir a sus reuniones, probablemente no se den cuenta de la envergadura de los cambios que se les va a exigir. Si se dan cuenta a tiempo y se niegan a seguir estudiando o asistir a sus reuniones, los Testigos perderán todo interés en ellos. Si se introducen en el grupo, cuando se den cuenta, tendrán tantas 'ataduras' en torno a sí que difícilmente se podrán desatar de ellas.
Son personas normales como usted y como yo, que en muchos casos son ciudadanos respetuosos con la ley y su prójimo, sólo que tienen hipotecada su conciencia y su pensamiento a la Sociedad Watch Tower, organizada y dirigida por una membresía que se auto proclaman 'mayordomo de Dios' y que se subrogan en el derecho de interpretar la Biblia, y de imponer dicha interpretación a los demás como "la verdad".
Merecen respeto por tomar en serio lo que otros le imponen, pero necesitan una mano amiga que les advierta de los peligros a que están expuestos, que les abran sus ojos a la realidad, que les presten una mano amiga. Por eso, tráteles con amor pero también con firmeza. Si tiene conocimientos del tema de las sectas, ¡úselos sin temor! ¡Ayúdeles a pensar por sí mismos! Si no, preferiblemente no se envuelva en sus técnicas de 'picotear' textos bíblicos salpicados en los que ellos están adiestrados, y por supuesto, no se someta a las secciones de 'estudios bíblicos' de libros publicados por una editorial norteamericana, que ellos defienden a ultranza.
VIII
UN SOLO CAMINO. CRISTO JESÚS.
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amentablemente han entorpecido el sencillo mensaje bíblico. Han puesto un velo para que nadie vea «la brillante luz del evangelio del Cristo». La Biblia no habla de organizaciones, religiones o intermediarios. Habla de «buscar y acercarnos a Dios», tal como Pablo enfatizó en el Areópago por medio de «aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos». ()
Debe saber que para acercarnos a Dios solo hay un camino: Cristo Jesús. Y que la práctica del cristianismo no es una amalgama de textos, no es una esclavitud a horarios, a lecturas, a cábalas proféticas. Para conocerlo a él, no necesitamos organizaciones humanas o 'esclavos fieles y discretos' o multitud de libros o revistas que lo hagan comprensible.
Cristo Jesús vino a ser colocado por su Padre como "camino, verdad y vida". Nadie puede acercarse al Padre sino es por medio de Él. A éste [camino] es, al que cada uno fue llamado, y en éste camino es, en el que debemos fijarnos con sumo cuidado y atención.
Hay maneras de conocer a Jesús que no comprometen la vida. El historiador, el psicólogo, el periodista, el curioso... Todos ellos van tras la figura del personaje Jesús: lo oyen, lo estudian, saben todo sobre cuanto de El se opina, han calculado el impacto de su personalidad entre la gente, su influencia en la historia del pueblo judío o en el conjunto de las religiones... Cualquiera de ellos podría pasarse horas y horas hablando sobre Él, pero todo ese conocimiento se les queda en la superficie de su cultura, de su saber teórico. Jesús no les ha afectado en absoluto, no les ha cambiado su manera de pensar y de vivir, no les ha comprometido la vida.
Jesús no ha venido a ser objeto de estudio, ni tema para tesis doctoral, ni primera plana para periódicos. El no busca ocupar un lugar importante en nuestras bibliotecas, ni en nuestras encuestas, ni en nuestros estudios sociológicos. Él viene, de parte del Padre, en busca nuestra: quiere operar un cambio total en nuestras vidas, en nuestro mundo; quiere reorientarlo todo, poner a la Humanidad entera en camino de salvación. Y eso se nota enseguida: cuando Jesús llama a alguien, no es sólo para que lo conozca de cerca, para que sepa como es y cómo piensa, sino para que tome partido por Él, para que lo siga.
Es tal como dijo el teólogo católico Hans Küng en su libro
Ser Cristiano: "Cuando un hombre se entrega a Jesús como a la norma decisiva, cuando se deja afectar por la persona de Jesús como por el modelo básico de una manera de ver y vivir la vida, queda transformado en todo su ser. Jesús no es una meta externa, una dimensión vaga, un ideal fuera de tiempo. Repercute e influye en la vida y en la conducta humana no tanto desde fuera cuanto desde dentro. La imitación de Cristo no implica solo información, sino formación: no un cambio superficial, sino un cambio del corazón, y en fin, del hombre entero. Formación de un hombre nuevo." (pág. 587)
Optar por Jesucristo es algo tan serio, que debe cuestionar todo lo que somos, pensamos y poseemos; algo que nos debe empujar a tomar decisiones radicales, a ser implacables contra toda otra luz que pueda hacerle sombra a Él, que nos pueda apartar de su amistad y de su servicio.
Pero, al mismo tiempo, esta opción por Jesús nos debe tornar inmensamente comprensivos y tolerantes con los que no piensan como nosotros; que no tenemos derecho de catalogar a nadie como 'hereje', y bajo ese escrutinio, negarles el pan y la sal, es decir, las cosas más elementales de la vida, simplemente porque piensan de modo distinto a nosotros.
Cuando 'cierto hombre versado en la Ley se levantó, para probarlo,' y preguntó a Jesús: "Maestro, ¿qué he de hacer para heredar la vida eterna?", Cristo respondió: "¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?". Contestando, este dijo: "'Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con toda tu mente', y, 'a tu prójimo como a ti mismo'". Él le dijo: "Contestaste correctamente; 'sigue haciendo esto y conseguirás la vida'". (Lc 10:25-28.)
En otra ocasión, "cierto individuo se le acercó y dijo: "Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?". [...] Jesús le dijo: "Si quieres ser perfecto, ve, vende tus bienes y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo, y ven, sé mi seguidor". (Mt 19:16, 21.)
«Heredar la vida eterna». «Ser perfecto». ¿Cuánto daría un hombre por conseguir estos logros? Y qué simple nos lo pone Jesús. Amor y buenas obras. ¿Hay algo tal sencillo como esto?
© José Martín Pérez